La Página de DriverOp

Solos.

La especie humana es fragil. No tiene casi ningún lugar en el Universo para vivir. Y apenas hemos estado una fracción minúscula de tiempo en el Universo.

Estamos confinados a un mediocre planeta que orbita una mediocre estrella en un apartado rincón de una de miles de millones de galaxias.

En ese planeta solo podemos vivir en una pequeñísima fracción de él. No podemos vivir en los mares, no debajo de él, ni en los polos, ni en los ardientes desiertos, ni en la cumbre de la mayoría de las montañas, ni bajo tierra. Estamos limitados a vivir al nivel del mar y a no más de 4000 metros de altura.

Lo que nos arrincona en solo el 20% de la superficie del planeta. Pero aún así tampoco tenemos que confiarnos que siempre será así. En cualquier momento puede explotar un volcán que arrase la tierra que antes nos era habitable. Un tsunami puede barrernos de las costas. Una inundación repentina arrastrarnos hacia el mar. Una piedra espacial tornar todo el planeta en completamente inhabitable.

Pero según los creyentes somos "creaciones especiales" de Dios que además nos hizo todo lo que existe para nosotros.

Estamos solos. Nadie vendrá en nuestra ayuda. No hay nadie a quién llamar.

O nos rendimos a la fantasía reconfortante de un ser invisible, sordo, ciego e impotente.

O recurrimos a nuestra más poderosa arma: la inteligencia. Nuestra extraordinaria capacidad para adaptarnos a la adversidad y nuestro brutal ingenio para imaginar soluciones creativas a nuestros problemas. Y como estamos solos, solos tenemos que salir adelante.

Por Diego Romero,